Expertos y activistas que trabajan en programas de prevención e intervención pandilleril dijeron ayer que la estrategia de hacer pública una lista con los nombres de las 10 peores pandillas de Los Ángeles podría generar una reacción contraria a la que se busca."No creo que hacer una lista de ciertas pandillas como las más peligrosas vaya a beneficiar a nadie. Cuando las nombras, las haces responder y volverse más cohesionadas, más unidas. Y eso es precisamente lo contrario de lo que se quiere", dijo Alex Alonso, uno de los principales expertos en pandillas de Los Ángeles y autor del sitio de internet streetgangs.com.
La mención de las "10 pandillas más peligrosas" de Los Ángeles es parte de la estrategia anunciada ayer por las autoridades de Los Ángeles para atacar el aumento en la violencia pandilleril, que en 2006 se ha acrecentado en 14% mientras el delito en general se ha reducido en la ciudad.
El alcalde Antonio Villaraigosa y el jefe de policía, William Bratton, anunciaron un "ataque coordinado y agresivo" que se enfoca en las pandillas más violentas y utiliza recursos locales y federales para atacarlas.
"Creo que es el curso equivocado. Ellos quieren sentir que tienen poder y reconocimiento. En resumen, que si no ven su nombre en la lista, van a trabajar duro por estar en la lista", dijo el activista Najee Ali, de Project Islamic Hope, quien en su juventud fue pandillero.
Villaraigosa ha indicado que éste es apenas el "primer paso" en una estrategia que incluirá mayor coordinación de programas de prevención e intervención.
Hace alrededor de un mes, un estudio del Advancement Project reveló que existe una seria descoordinación y falta de inversión en los programas antipandillas, lo que ha limitado su efectividad en prevenir el fenómeno.
De hecho, el número de pandillas y de pandilleros en Los Ángeles se ha multiplicado en pocos años.
Por su parte Alex Sánchez, director de la organización Homies Unidos, quien testificó ante el panel del Advancement Project, dijo que las tácticas utilizadas durante los últimos 35 años para combatir el problema de las pandillas "han sido un fracaso completo".
"Hoy hay más pandillas y más gente presa que en los años 80, uno de los momentos más críticos en la violencia pandilleril. Como siempre, empiezan por la supresión, cuando el enfoque debería de ser desde hace mucho tiempo, el de la prevención", dijo Sánchez.
El activista tampoco cree que la estrategia de nombrar a las pandillas más peligrosas tenga ningún efecto positivo. "Hoy mismo hablaba con un pandillero sobre eso. Su comentario fue: veamos quién se gana el Grammy", dijo Sánchez. "Para mí, éste es un mensaje para las otras 720 pandillas que existen para que peleen por alcanzar esa posición".
Ambos activistas dijeron que no fueron consultados o incluidos por las autoridades de Los Ángeles en el planeamiento de la estrategia. "La comunidad tendría que ser parte de esta discusión’, dijo Sánchez.
Sin embargo, Nikos Guskos, profesor de justicia criminal de Cal State en Fullerton y quien también es agente del Departamento del Sheriff del condado de Los Ángeles, dijo que el esfuerzo anunciado por la ciudad es positivo, ya que "va a enfocarse en aquellos pandilleros que no quieren ayuda, que no les interesa rehabilitarse".
"Creo que eso ayudará a aliviar la fricción en las calles, pero va a tomar tiempo", dijo Guskos. "En mi experiencia, los pandilleros de hoy son más jóvenes y violentos que nunca antes, pero desde luego, este problema no es solamente de las agencias de la ley. La policía no puede resolver un problema que es de una sociedad disfuncional".
Guskos enfatizó que el problema de las pandillas es demasiado complejo para resolverlo con fórmulas sencillas o aplicarlo igual a todas las comunidades o ciudades. "Hay que tomarlo una comunidad a la vez. Generalmente se aplican soluciones universales. Pero cada área tiene sus necesidades".
El activista Najee Ali, de Project Islamic Hope, dijo que duda que la ciudad tenga la voluntad política para invertir lo que hace falta en prevención. "Requiere una inversión fuerte y un trabajo duro y complicado, a diferencia de crear órdenes judiciales y ponerlos en la cárcel", dijo. "Es lo que han hecho durante 30 años".
Para Alex Alonso, las 10 pandillas mencionadas por las autoridades no son ni siquiera, necesariamente, las más peligrosas de la ciudad. "Se menciona a los Rolling 60’s pero no a sus rivales, los 83 Street Gangster Crips. Hay pandillas grandísimas que ni siquiera están en la lista, como los F13. Me da curiosidad el cómo escogieron sus prioridades", dijo.
Y aunque en 2006 aumentó el delito pandilleril, éste "tampoco es el año más violento que hemos tenido, otros años han sido mucho peores".
"Eso me hace pensar que todo esto es más política que otra cosa", dijo Alonso.
Entre tanto, se dio a conocer en Washington un estudio transnacional sobre pandillas de Estados Unidos, México y Centroamérica que indica que la "mano dura" que se emplea en varios países de América Central tiene un efecto contraproducente.
El estudio de la organización no gubernamental Washington Office on Latin America indica que la aplicación de la "mano dura", es decir, el uso exclusivo de mecanismos de supresión y castigo contra las maras o pandillas, ha causado que las mismas se organicen mejor para defenderse.
El estudio también determinó que las principales víctimas de la violencia pandilleril en todos los países, son los jóvenes, pandilleros o no, y que sólo una minoría de ellos en El Salvador, Honduras y Guatemala, tiene lazos transnacionales o con el crimen organizado o con el narcotráfico.
Adicionalmente, el estudio refuerza la idea de que lo que funciona a la larga son los programas de prevención, el desarrollo de oportunidades de empleo y la integración de los jóvenes en la sociedad.